sábado, 19 de abril de 2008

Ciclotimia adolescente

¿Cuando eráis más felices? ¿Ahora o en la adolescencia? (ojo, no cuenta volver a ser adolescente con lo que sabes ahora...)

Pues yo, aunque no pase por mis mejores momentos, soy más feliz ahora (por lo menos en la media).

Recuerdo mi adolescencia como una montaña rusa de hormonas donde la tristeza más absoluta ("no me ha llamado") iba seguida de torrentes de endorfinas ("me ha llamado"); grandes conversaciones metafísicas sobre como nunca seríamos como hemos acabado siendo; gritar constantemente por todo; hacer el idiota sin motivo como forma de vida; ser rebeldes de pacotilla, pero acusar al resto de poco comprometidos; sentirlo todo muchísimo; pasar el día entre "AAAAAYYYYYYYYS". Gracias, pero me quedo con como soy ahora...

Pero eso no quita que algún posito nos (¿me?) ha quedado. En las noches de fin de semana, si nadie te llama y no tienes plan, incluso aunque no te apetezca salir, te sientes solitario. No, si no quiero salir, pero necesito que me lo ofrezcan. Así que no dejeís de ofrecer planes a todo el mundo, o a todos los que se sientan como yo.

(ahora que lo pienso, si este post tiene éxito y dada mi incapacidad para decir que no, me voy a pasar "el día de juerga, toda la noche sin descansar"...)

Anonimias

Me pasa lo que a B., acabo de tener vértigo de éxito. Ella, porque recibe noventa visitas en su blog al día. Yo, porque en los comentarios del post anterior dos personas ("anónima, y tu más") me animan a que escriba con más frecuencia. Y es que todo es cuestión de grado...

Tener poca identidad... y perderla

(como en las series) En el post anterior...

El caso es que, por azares de la vida y aspecto físico, soy alemán. Tengo, como los petroleros, lo que venía siendo hasta ahora una nacionalidad de conveniencia. Pero no se crean, yo, más madrileño que el chotis, oiga

Pues el caso es que me tocó ir a renovar la tarjeta de residencia comunitaria. Por si no lo sabeís son unos documentos muy parecidos al DNI, pero en verde. Y se usan... pues para todo lo que se usa el DNI

Tras pedir cita (y solo con un retraso de 3 meses) al fín llega mi día y, todo jovial yo, me encamino a renovarla. Tras sólo hora y cuarto de espera (nuevo record de brevedad) finalmente El Estado (en forma de una señorita funcionaria) me llama; mi apellido contiene una S, una C y una H que se transforma en una J una G y una X con una creatividad lingüística desconocida por mi... Pero pase, sé que soy yo

Muy dispuesto, pongo encima de la mesa el papeleo habitual:la tarjeta a renovar, la fotocopia de pasaporte, las fotos, el contrato de trabajo... Y, sospechosamente, El Estado me devuelve las fotos con un, "no, esto no hace falta" mmmhhhhh

Acabado el papeleo, pregunto cuando estará mi nueva tarjeta. "No se emiten nuevas tarjetas de residencia". Creo no haber entendido bien. Sí, sí, me lo ha dicho tres veces, tengo que haberlo entendido bien. Pregunto que qué se emite. "Pues este papelito, pero no tiene validez legal" y me pasa un papel verde (sin foto ni ná) en el que, de hortera que parece, espero leer "Campeón de la caseta de tiro de las fiestas del pueblo" pero no, pone "Este tío dice que es extranjero, pero esto no vale para identificarle. Gobierno de España". Y punto.

Intento convencer al Estado de que necesito una tarjeta de residencia: es con lo que pago con la tarjeta de crédito en los cines, con lo que me monto en los aeropuertos, con lo que accedo a los edificios... El Estado, impertérrito, contesta: "Debe usted llevar el pasaporte en todo momento a efectos de identificación". Tras demostrar físicamente que sólo con movimientos contorsionistas cabe mi pasaporte en el bolsillo (en la cartera, por pudor, ni lo intento) y suplicar clemencia, el estado me informa de que ""Debe usted llevar el pasaporte en todo momento a efectos de identificación". Como esto también me lo ha dico tres veces, opto por no seguir preguntando...

En un intento desesperado, intento arrancar de las fauces del Estado mi preciada (y caducada) tarjeta de residencia. Pero tiene mucha práctica, y con un hábil movimiento, desplaza mi preciado trozo de plástico a una papelera a la que no puedo llegar y me invita a abandonar la sala. Derrotado y abatido, asumo mi suerte cerril: "I fought the law and the law won"

Tenía poca identidad... y la he perdido